Portugal es ese país vecino a nuestras fronteras, separado de nosotros por simples límites territoriales dibujados en un mapa, en una época de luchas y traiciones.
Es un maravilloso país de gentes educadas en los valores del respeto y la educación. Se siguen manteniendo tratamientos “ancestrales”, dividiendo a las personas en tres grupos: “doctor-a”, serían los Licenciados Universitarios; “Ingeniero-a”, casta social independiente y forjadoras del desarrollo y “Señor-a”, simple y llanamente cada uno de los mortales, no incluido en los anteriores títulos.
En Portugal todo el mundo es excelentísimo y es considerado persona importante.
Cuando visitas Portugal, y observas el respeto que para los tratamientos personales tienen los habitantes de aquel país, realmente sientes que el Portugal es un lugar especial.
En España se ha llegado a la igualdad por la masificación, lo que finalmente ha repercutido en la falta de educación. En Portugal, salvo el gremio de taxistas, gremio de armas tomar que conduce rematadamente mal y discute con el resto de conductores, , la gente es educada, tranquila, y paciente.
Esto tiene sus aspectos buenos y malos. La vida en Portugal es de ritmo pausado, sin demasiadas prisas y tomándose el tiempo preciso. Lentitud que puede “desesperar” a individuos “mas occidentales” como nosotros, siempre con prisas. Pero los portugueses, aunque se lo toman con calma y no entiendan nuestras prisas…finalmente son capaces. La productividad, medida en ratios de rapidez no es de las mejores, pero la calidad del producto final, es muy aceptable.
El portugués es un idioma cantado, que resulta difícil de comprender a los españoles. Al haber muchas palabras iguales parece fácil deducir el sentido de la conversación, sin embargo los giros y diferencias en los sonidos de las vocales hace difícil su comprensión completa. La mayoría de los españoles piensa que entiende, porque la mayoría de portugueses, que son buenos dominadores de lenguas, intenta incluir palabras españolas, dando lugar al conocido “portuñol”. Para los portugueses, el español es un idioma claro y nítido. Entienden perfectamente nuestra manera de hablar y de expresarnos.
Esta falta de reciprocidad, ellos nos entienden y nosotros no les entendemos, unida a la forma de hablar de los españoles, con el numeroso uso de “tacos” aún de manera amigable (me salió de p…madre…) hace que los portugueses “perciban” a los españoles como agresivos y prepotentes.
También ha influido en los últimos años la toma de posiciones económicas en empresas y en el mercado portugués por parte de grupos españoles.
La primera reacción del portugués ante el español es de desconfianza y/o rechazo, pero posteriormente ese rechazo se transforma en familiaridad, ya que son muchas mas cosas las que nos unen que las que nos separan: excelente clima, excelente comida, idioma parecido…
La política oficial portuguesa de dejar las películas extranjeras en sus idiomas originales con, subtítulos en portugués, debido a la falta de medios y recursos, ha permitido a la población un magnífico conocimiento de otros idiomas, fundamentalmente el inglés con muy buena pronunciación .
Portugal, al igual que España tiene tres áreas, que presentan características similares a las nuestras, el Norte el centro y el Sur.
El Norte con Oporto, como centro fundamental es una zona de personas trabajadoras, no demasiado abiertas, donde los “contactos” son fundamentales para poder hacer negocios. El Clima es lluvioso y los cielos mas grises. Está separada de la zona central por la “Sierra de la Estrelha, de donde se obtiene una magnífica agua y que además posee estación de esquí.
En el centro del país, aparece Lisboa como capital. Ciudad abierta, cosmopolita donde nadie se siente “extraño”, con gentes amables, clima fantástico y cielos azules, aunque ¡cuando llueve, llueve!
Lisboa es señorial y decadente. Al principio, sus edificios desgastados por el paso del tiempo y no restaurados te hacen sentir que existe falta de dejadez. Con el tiempo se aprecia, que la grandiosidad de Lisboa reside en esa mezcla entre lo moderno y lo decadente, entre su luz y su bullicio, entre la amabilidad de sus gentes, su tráfico y su comodidad, su clima y su gastronomía.
Los “lisboetas” , recuerdan en la manera de ser a los madrileños. Los portugueses en general no son tan abiertos como los españoles, pero una vez superado el “primer paso” hacia el conocimiento mutuo, aparece ante nosotros una sociedad similar, con las mismas inquietudes, que admira el progreso y desarrollo de España y que se siente profundamente patriota.
Existe una muy tradicional rivalidad entre Lisboa - Oporto como no podía ser de otra manera, similar a la rivalidad Madrid - Barcelona, no sólo a efectos deportivos, que también, (Oporto-Benfica), sino en todos los sentidos
El sur de Portugal, es la zona mas calurosa (Alentejo) similar a La Mancha, de magníficos guisados, y buenos quesos. Y mas al sur, la zona costera fundamentalmente turística. región de gente simpática y campechana.
El portugués se siente orgulloso de sus vinos, y a fe que existen muy buenos vinos en Portugal.
Conocido es el Oporto, pero además tienen magníficos vinos blancos, tintos y espumosos. El vinho verde es excepcional. Sus vinos no tienen nada que envidiar a los españoles, y casi todas las regiones de Portugal tienen su propio vino, de excelente calidad.
Los que han tenido la posibilidad de vivir en Portugal aprenden a querer esta tierra. A veces recuerda a España hace 20/30 años, en muchas cosas, como cuando visitas un lugar costero llamado Nazaré, donde pasean infinidad de viudas, ancianas, muy ancianas, vestidas de negro muy negro, con los trajes regionales, por el paseo marítimo, con caras surcadas de arrugas, por toda una vida de trabajo y resignación, de sacrificios y esfuerzos, mientras degustas un magnífico pescado observando las olas y el volar de las gaviotas.
El Cabo de Roca, la parte mas occidental de Europa, es un lugar digno de mención, con unos profundos acantilados y unas vistas que te hacen sentir que estas cerca del cielo.
Sintra es una ciudad situada a pocos kilómetros de Lisboa, donde sientes retroceder el tiempo. Es patrimonio de la humanidad y su microclima, hace surgir una exuberante vegetación de árboles y flores de enormes proporciones, que recorre sus calles llenas de palacios y casas señoriales, que te empuja a maravillarte y contagiarte de su encanto.
Portugal es como un pueblo grande donde cualquier acontecimiento es compartido por todos los habitantes. Cualquier suceso, cualquier noticia, cualquier acontecimiento revoluciona el país y a sus gentes.
El Mundial de Alemania ha supuesto el resurgir, el orgullo del pueblo portugués y la fe en sus posibilidades, como ya sucedió con la Copa de Europa de naciones celebrada en Portugal hace 2 años.
Los balcones de las casas, las plazas, los coches , las antenas de los taxis aparecen decoradas con los colores granate y verde de la bandera portuguesa.
Sus calles y plazas, como la del Marques de Pombal o la Plaza del Roçío en Lisboa aparecen llenas de miles de personas que con una sola voz, alzan sus ojos al cielo y gritan : !!!!”Purtugal”, “Purtugal”!!!
Mientras intentan olvidar su difícil situación económica y sus creciente tasas de desempleo, pero viviendo el sueño de poder ser otra vez mas, al igual que Vasco de Gama y Magallanes grandes en el mundo, aunque sólo sea por un instante.
Sus corajudos jugadores, liderados por Figo, el “brasileiro” Deco y el “nuevo” Cristiano Ronaldo, al mando del sargento Scolari, intentarán derrotar al Mariscal Zidane y sus guerrilleros, Makelele y Vieira, junto al fenómeno y elegante Henry.
Pase lo que pase, gane quien gane, Portugal siempre es un sitio que merece la pena!!!!