Hoy es de nuevo día de partido. A las 4 pm nos jugamos un “intrascendente” encuentro contra Arabia Saudí, de la que sabemos la cantidad de petróleo que son capaces de producir, la riqueza de sus emires y que ha sido cuna de “importantes” enemigos de la humanidad, como Bin Laden, pero que en el aspecto futbolístico realmente no son nada de nada, y la mayoría de nosotros no es capaz e recordar el nombre de alguno de sus jugadores
Sorprende la noticia leída, de que a partir de este Mundial, los futbolistas saudíes van a ser autorizados para poder salir de Arabia y jugar, si es que alguien les ficha, en equipos europeos, con el objetivo de mejorar el nivel futbolístico del país. ¿..?
A las 4 pm el país quedará de nuevo paralizado, las calles vacías y la expectación al máximo. Como el partido no es muy trascendente, muchos, aprovechando que llega el fin de semana y que ya el calor aprieta echarán una cabezadita, fundamentalmente en el primer tiempo, mirando de reojo el televisor y sobre la marcha y dependiendo del resultado, decidirán o no prolongarla..
Si perdemos diremos que el partido no era importante, que jugaban los reservas y que simplemente se trataba de pruebas ante los importantes partidos que están por venir y … además, ¡Argentina también empató su último partido!. Si ganamos … pues que era lo normal y que somos claros aspirantes al título. Si juega Torres se dirá que había que haberle reservado, y si no juega que debería haber jugado para intentar mantener el “pichichi” y no perder el olfato del gol.
En fin se prevé que sea un partido “relajado” para la ahora numerosa afición española, esa misma afición que en la fase de clasificación y de partidos amistosos solía quedarse dormida en los partidos de la selección, entre los que me incluyo, por el bodrio del juego desplegado y que ahora ha recuperado la ilusión porque esta vez , al menos hemos pasado la primera fase con soltura y sin agobios.
Ni somos tan buenos, ni tan poco tan malos. El fútbol como la mayoría de los deportes tiene un importante factor de convencimiento personal y de actitud ganadora, a parte del aspecto técnico y físico, donde hoy día casi todo el mundo está igualado.
Antes hablábamos de los tanques alemanes, y ahora tenemos a los “toros” Torres, Pablo, Puyol y Ramos, hablábamos de los “porterazos” italianos y alemanes y ahora tenemos a Casillas: Nos quejábamos de que no teníamos medios que creaban la magia como los brasileños y ahora tenemos a los Xavi, Xabi, Cesc e Iniesta. Y en la delantera … pues parece que hay …opciones.
También tenemos la ilusión de la que antes carecíamos, apelando a nuestra mala suerte.
Sólo nos falta … el convencimiento de que es posible, y parece… de momento, que estamos empezando también a creer que lo es, y no sólo los jugadores, que es lo mas importante, sino también la afición, una afición capaz de empujar con su ilusión al equipo.
Pues nada nos preparamos para una tarde de sofocante calor y “siestecita ligera”, rota por el grito de ¡goooool! de algún vecino, de esos que hemos descubierto últimamente que son realmente apasionados del fútbol.Tras el partido, bañito en la piscina o reconfortante ducha fría para luchar contra estos calores que nos empiezan a recordar aquellas duras etapas del mes de julio en las que Induráin subía el Alpe Duez, mientras nosotros con el ojo entreabierto y tumbados en el sofá apostábamos por su victoria.