16 junio 2006

Nadal es un fenómeno

Recuerdo la final de la Copa Davis en Barcelona, a la que tuve la suerte de poder asistir y en la que surgió un nuevo crack del deporte español. Moyá que era el lider de los jugadores nacionales, había quedado fuera de la convocatoria y el equipo formado por Ferrero, Costa, Corretja y Joan Balcells- el de las patillas- consiguió la ensaladera por primera vez para España. Tras una apoteósica clasificación, en la que se derrotaron en numerosas localidades españolas, Murcia, Malaga, Santander y finalmente Barcelona a las distintas selecciones, llegaba la final ante Australia, a la que muchos comparaban como la Brasil del Tenis. Surgió inconmensurable la figura de un jugador, Ferrero, que no acariciaba la pelota, sino que la golpeaba con toda la violencia que era posible y se enfrentaba a todo un número uno mundial Hewit, tan buen jugador como provocador. Tras un sensacional partido Ferrero alcanzó la victoria que daba el triunfo a España en tan imposible sueño. Pensé que despues de aquello, ya no me quedaba nada que ver en el mundo del tenis. Ferrero hizo un partidazo y se encaramaba a los primeros lugares de la clasificación mundial. La gente que asistió en directo a la proeza, literalmente flotaba pensando que habían asistido a un espectáculo único, irrepetible. Había nacido una estrella llamada Ferrero y todo lo demas no importaba. Para todos pasó desapercibido un chaval de pelo largo que hizo de abanderado del equipo español. Era tímido y nadie reparó en él. Era un jugador con proyección que había cosechado muy buenos triunfos como junior, pero al que apenas prestamos atención, ya que los protagonistas eran otros. Creo que allí nació el fenómeno Nadal. Viendo a sus aventajados compañeros sudar, sufrir, luchar y triunfar alcanzando la gloria, descubrió cual sería su objetivo y cuales serían sus valores en el futuro.. Poco tiempo despues, comenzó a jugar la copa Davis con España y todos vimos un joven de fantásticas cualidades y prometedor futuro, y fue en esa competición donde aprendimos a conocerle y a quererle. Empezó jugando el dobles ya que la jerarquía del equipo mantenía a otros jugadores de gran nivel por delante, pero pronto tuvo que asumir la responsabilidad a nivel individual. Era tímido, y siempre de la mano de Moyá al que decía admirar y al que poco tiempo despues superaba de manera continua en todos sus enfrentamientos. Surgio el huracán Nadal. Figura de guerrero musculado de aire juvenil. Su transformación en la pista es impresionante. De calle es un chaval, tímido, cortado, sonriente. Uno de tantos jóvenes de aire despistado, y mirada traviesa. Cuando salta a la pista, se transforma en un impresionante guerrero, serio, concentrado, pensativo, reflexivo, impulsivo y lleno de garra que pronto te llega, que te hace vibrar cada golpe, cada jugada, cada expresión de rabia y fuerza que transmite. Poco a poco, paso a paso, comenzó a hacerse un hueco en el tenis mundial. Al principio llamaban la atención fundamentalmente su garra y sus expresiones incontroladas de autoestimulación doblando el brazo de abajo arriba al grito de ¡vamos! Esa imagen empezó a ser su señal de identidad y ese grito su grito de guerra. Pronto empezó a llegar al corazón de los aficionados esa garra unida a esa expresión de ánimo personal, para calar en sus seguidores y desesperar a sus adversarios, que comenzaban a ver como ese joven tímido era una muralla infranqueable, no sólo físicamente sino, también en ambición. Hoy Nadal está entre los dos mejores jugadores del mundo. En la pista del polvo de ladrillo es el mejor, batiendo todos los records existentes con tan sólo veinte años, habiendose proclamado por segundo año consecutivo campeón del prestigioso torneo parisino de Roland Garros ante el número uno actual, el suizo Federer. Algo al alcance de muy pocos jugadores en la historia del torneo En los ultimos enfrentamientos ha batido con claridad al suizo, pero la adaptación de este último a todo tipo de superficies así como la tecnica excepcional de su juego le mantiene en la primera posición, al permitirle ganar en todo tipo de superficies. Si Federer impresiona por su técnica, por sus golpes y por su madurez, Nadal lo hace por su garra, su coraje, su fuerza mental y su increible facilidad para superar situaciones adversas. Nadal es un auténtico fenómeno nacido para el tenis, con una fuerza mental fuera de lo común, con una madurez mental para el tenis excepcional para su edad y con una fortaleza física y mental que le permitiría competir en cualquier tipo de deporte sin ningún problema y a un alto nivel. No en vano tiene un handicap muy bajo en golf donde es un consumado jugador y una potencia y habilidad importante en fútbol, donde sería un magnífico jugador. Nadal es hoy una realidad del tenis mundial, un chico tímido, familiar con los pies en el suelo. Sus enfrentamientos con Federer son uno de los mayores espectáculos del mundo del deporte. Su edad, y sus condiciones nos hacen pensar que estamos ante posiblemente el mejor tenista de la historia en tierra batida y puede que quizas, el tiempo lo dirá, el mejor tenista que ha dado el deporte español...tiempo al tiempo y mientras sigamos disfrutando de su juego...